Día 1
El Andorra C.F. se unió al deporte inclusivo en la segunda edición de la Liga DI, una competición por la diversidad organizada por la Federación Aragonesa de Fútbol. El club fue el único representante del fútbol en el Bajo Aragón y junto con 16 deportistas de la comarca y localidades cercanas, se estrenaron en terreno zaragozano contra el otro equipo turolense participante, el Televox, de un total de ocho equipos aragoneses comprometidos con la diversidad y la inclusión en el deporte.

La Liga DI tiene como objetivo promover la inclusión social y el crecimiento personal a través del fútbol, fomentando la formación de equipos de personas con discapacidad intelectual dentro de la estructura de los clubes afiliados y entidades sociales colaboradoras. Alejandro Martínez, presidente del Andorra C.F. mantuvo conversaciones con el colegio Gloria Fuertes y con ATADI para sondear la disponibilidad de los chicos y se obtuvo un resultado muy positivo. Entrenan todos los miércoles.
Día 2
El Club Polideportivo de Andorra de Salvamento y Socorrismo logró en el XXXIX Campeonato de España de Invierno (infantil y cadete) cinco medallas repartidas entre tres de sus nadadores: Sergio Guiu, Joel Azcón y Lucas García. Los deportistas se desplazaron hasta Carballo (A Coruña) con Roberto Ruiz, entrenador y delegado en el Club Polideportivo Andorra.
Cabe recalcar, que el Club Polideportivo Andorra, a pesar de que el único lugar que tienen por la zona para entrenar en aguas abiertas es en La Estanca, en el Bajo Aragón y Andorra cuentan con mucha afición y deportistas.
Día 4
El CELAN organizó una serie de charlas bajo el título “El estado del mundo. Geopolítica y relaciones internacionales”. Impartidas por Javier Alquézar Penón, con el fin de aproximarnos a una comprensión de cómo hemos llegado a este mundo actual que presenta tantas incertidumbres, se celebraron los martes de febrero: Las relaciones internacionales hasta la II Guerra Mundial; La Guerra Fría; El desorden del siglo XXI y El mundo con Trump.
Las charlas se acompañaron de un ciclo de cine los jueves de febrero: La guerra fría en el cine, con los siguientes títulos: El puente de los espías (Steven Spielberg, 2015); Hammarskjöld. Lucha por la paz (Per Fly, 2023); Punto límite (Sidney Lumet, 1964) y Bajo el fuego (Roger Spottiswoode, 1983).

En esta primera jornada empezando por el siglo XVI en un mundo claramente eurocentrista se explicó el funcionamiento de las monarquías universales y absolutas, su acumulación de poder y su organización y los tratados internacionales tras las guerras: la Paz de Westfalia (1648), el Tratado de los Pirineos (1659) y la Paz de Utrech-Rastatt (1713 y 1715). Este orden perduró gracias al compromiso de las potencias de respetar una serie de normas como la no intervención en asuntos de estados diferentes al propio, declarar guerras solo por causas justificadas o la protección de civiles y prisioneros durante las contiendas. El sustento ideológico viene de la mano de la Ilustración, la Fisiocracia, el Nacionalismo o las revoluciones pero el sistema funcionó durante mucho tiempo adaptándose, por supuesto, a los cambios que se iban produciendo.
La revolución liberal y la Guerra de Independencia de EEUU (1775-1783) tuvo gran influencia en otros territorios. Tras la Revolución Francesa Napoleón que desde un punto de vista francocéntrico ideó un continente unido, que se interpreta como un antecedente de la Unión Europea. La caída del emperador supuso un nuevo orden para Europa que se fraguó en el Congreso de Viena. Pero este acuerdo no pudo con las oleadas revolucionarias: las de 1820, 1830 y 1848. Mientras aquí se trataban de contener, en territorios americanos de norte a sur se estaba imponiendo la Doctrina Monroe (1823): “América para los americanos” entendida como anticolonialista y antiimperialiesta que más tarde será reinterpretada por EEUU justificando sus pretensiones imperialistas sobre todo el continente.
Llegamos a la Europa de 1871 en el que se han conformado Alemania e Italia como países y aparece en la escena geopolítica el canciller alemán Otto von Bismarck, el periodo de la Paz Armada y finalmente la Gran Guerra (1914-1918) en el que todos los territorios dominados a nivel mundial entraron en el conflicto. En 1918 la Europa tal y como la conocían cambió, se acabó el sistema pactado de Westfalia y surgió otro orden mundial.

La primera jornada acabó el jueves, día 6, con la proyección de la primera película programada: “El puente de los espías” (2015) de Steven Spielberg en la que se muestra, con un excepcional guión de los hermanos Coen, las relaciones internacionales durante la Guerra Fría a través de la defensa de un espía ruso capturado por EEUU.

Andorra se unió a la celebración del Día mundial contra el cáncer con una mesa informativa y reparto de pulseras. Se leyó un manifiesto y se inauguró la exposición “Llámalo cáncer” en la Casa de Cultura “Eloy Fernández Clemente”. Como símbolo del día, se iluminó de verde el monumento al labrador y al minero de la plaza del Regallo.
Día 5

Las mujeres de Alloza, las mayores conocedoras de los problemas del medio rural y las mejores y más eficaces promotoras de todas las iniciativas culturales que se desarrollan a lo largo del año, tuvieron una merecidísima fiesta celebrando Santa Águeda.
Día 8
Lucía Alcaine, estudiante de Bellas Artes en Teruel y Alfonso Burgos, profesor de la facultad y coordinador de la exposición “Llámalo cáncer” mantuvieron una charla en la Casa de Cultura.
Mucha gente de Ariño siguió la gala de los Goya en una cena de alforja, donde celebraron cada nominación y festejaron los dos premios: el de Mejor Dirección Novel a su vecino Javier Macipe y el de Mejor Actor Revelación a Pepe Lorente, ambos por la película La Estrella Azul. Juan Antonio Bayona, director de La Sociedad de la Nieve y Estíbaliz Urresola, directora de 20.000 especies de abejas, ambos galardonados también en sus inicios, fueron quienes presentaron a los nominados: Sandra Romero, Paz Vega, Pedro Martín Calero, Miguel Faus y Javier Macipe y leyeron el nombre que guardaba el sobre. Antes de subir al escenario Javier saludó a Mariela Carabajal, que se quedó a las puertas del Goya a la Mejor Actriz Revelación, y a parte del equipo.

Especial fue el saludo a Claudia Andrés, de Molinos, ayudante de dirección en La Estrella Azul y quien se ha ocupado de la gira de la banda que surgió de la película, La Estrella Azul Live, que entre otros muchos lugares actuó en Ariño en agosto y que amenizó la noche de Granada en la víspera de la ceremonia.
Día 11
El Laboratorio de Medio Ambiente de Andorra se sumó a los actos por el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia con el taller familiar Mujeres científicas cerca de ti, una actividad organizada por la Mesa Comarcal de Prevención y Erradicación de la Violencia contra la Mujer de Andorra-Sierra de Arcos. Con todas las plazas ocupadas, 25 niños y niñas acompañados de sus familias pudieron conocer de cerca la labor de las cuatro trabajadoras del centro, que compartieron su experiencia y guiaron a los participantes en distintos experimentos prácticos.

El periodo de entreguerras y la guerra fría fue el título de la segunda jornada de El estado del mundo, abarcando desde el final de la Gran Guerra hasta el periodo de la descolonización en los años 60.
La postguerra fue tiempo muy duro en todos los aspectos: demográficamente (9 millones de muertos y 6 millones entre mutilados y heridos), un gran trasvase de personas refugiadas y un número enorme de gente con problemas psicológicos. Unido a ello el territorio quedó machacado suponiendo una gran crisis económica y por supuesto social. Europa se encontraba en pleno declive de su civilización, todo había fallado, la democracia aparentemente consolidada se vino abajo. El ambiente era de malestar generalizado y ante esto había que hacer algo. La paz debía articularse para acabar con esta sensación de desánimo. El presidente de los EEUU, Woodrow Wilson, elaboró un documento con 14 puntos, algo idealistas, sobre los que basar los tratados de paz y la nueva estructura europea. Los más destacados son los que fulminan los imperios centrales, los que planteaban la autodeterminación de los pueblos, los que creaban estados nuevos, los que defendían la libertad de los mares y del comercio y el que planteaba la creación de una Sociedad de Naciones que impidiera volver a un conflicto de esta magnitud. Pero estas propuestas se toparon con las ansias revanchistas de algunos países, especialmente Francia, que exigían aplastar a los vencidos, sobre todo a Alemania.
Con estos mimbres se elaboraron tratados para cada uno de los imperios vencidos. El más notorio el Tratado de Versalles (1919). Alemania perdió territorio a favor de Francia que tomó Alsacia y Lorena; Polonia consiguió el corredor de Danzing que separaba la Prusia Oriental de Alemania. Sus colonias pasaron a manos de la Sociedad de Naciones y se le obligaba a reducir el armamento de tal manera que no pudiera ni atacar ni defenderse, además de reparar los daños de la guerra. Unas condiciones draconianas que no consiguieron la paz social.
Por otro lado muere el imperio turco-otomano y se desmembra el imperio austrohúngaro. El mapa europeo da un vuelco y la despedazada Europa no se empieza a recomponer hasta 1925 con el “Espíritu de Locarno”. A partir de de este año se estableció un sistema de garantías mutuas para respetar las fronteras naturales de Alemania. Durante un breve periodo se recuperaron las ganas de vivir que se acuñaron como los “felices años 20” bajo la república de Weimar. Los pactos habían conseguido la paz. Pero esta sensación de mejora duró poco. EEUU, que se había convertido en una gran potencia, cayó en una crisis financiera brutal (crisis de 1929) y para salvarse trató de recuperar todo el capital invertido para la reconstrucción de Europa. Fue el “sálvese quien pueda”. En 1933 el “Espíritu de Locarno” se esfuma. El victimismo se extendió entre los países derrotados de la I Guerra Mundial exacerbando el sentimiento nacionalista territorial especialmente en Italia. No hubo manera de sujetar los incipientes fascismos y el tratado de Versalles ya no servía para nada. La Sociedad de Naciones condenaba los desmanes pero no tenía herramientas para actuar. En este contexto Japón invade Manchuria en 1931, Italia Abisinia en 1935 y Hitler llega al poder en 1933. Este personaje pronto se alió con Mussolini interviniendo en la Guerra Civil española a favor de los golpistas; se anexiona Austria sin resistencia, ocupó los Sudetes después de la Conferencia de Munich (1938) y tras el Pacto del Acero, Alemania se afianzó como potencia militar. Con el pacto de no agresión de Ribbentrop-Molotov (1939) con la Unión Soviética, Hitler se dispone a tomar Europa. Ese mismo año el fascista invade Polonia y con esto se inicia la Segunda Guerra Mundial. Alquézar dejó claros ciertos paralelismos entre “el espacio vital” que reclamaba Hítler y el territorio que ansía Trump para los EEUU, refiriéndose a Groenlandia, a Canadá o al canal de Panamá.
Se creó otro orden internacional. Uno de los documentos que sirvieron para establecer la paz fue “La Carta Atlántica” preparada en 1941 por el primer ministro inglés Winston Churchill y por el presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosvelt. En ella se planteaba la colaboración económica entre países, renunciar al uso de la fuerza y crear la ONU (Organización de Naciones Unidas). En 1943, antes de que acabara la guerra, se llevó a cabo la Conferencia de Teherán a la que acudieron los tres países que se perfilaban como ganadores: EEUU, Reino Unido y URSS. Un año más tarde se firmaron los acuerdos económicos de Bretton Woods por los cuales se creaban el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) que acabarían dependiendo de la ONU. En 1945, cuando acaba la guerra se dan las Conferencia de Yalta en Crimea, la de Postdam y más tarde la de París. Con la primera se estableció la división de Alemania en cuatro partes controladas por Reino Unido, Francia, EEUU y la URSS. En el interior de esta última, rodeada como una isla por territorio soviético quedó Berlín, dividido a su vez en cuatro partes dominadas cada una por los países ya nombrados. Además se crearon tribunales de justicia para juzgar los crímenes de genocidio.
A partir de entonces el mundo dio otro giro quedando dividido en dos partes antagónicas: la zona capitalista con EEUU a la cabeza y la zona socialista bajo la tutela la URSS. Sus relaciones se denominaron como “La Guerra Fría”. Nunca llegó a calentarse pero a partir de ahora sus conflictos se dirimían en los países periféricos dependientes de los principales.
También se inicia en este momento la descolonización de todos los territorios que llevaban bajo el dominio occidental desde el siglo XIX. En este proceso nacerá el Tercer Mundo en el que hubo países que adoptaron formas capitalistas o comunistas y otros que no querían identificarse con ningún bando. Occidente representaba la democracia, el capitalismo, imponía el inglés como idioma universal y la cultura de masas (música, cine, arte…) como hegemónicos. El modelo oriental suponía un cambio social marxista que fue mejor acogido por los nuevos países que ya habían sufrido los desmanes de la desalmada explotación capitalista.
A este nuevo orden Churchill le llamó el “Telón de Acero”. En esta nueva coyuntura EEUU pone en marcha el Plan Marshall que suponía inundar de dólares a la Europa que debía reconstruirse. Los países de la OTAN (Tratado del Atlántico Norte creada en 1949) fueron los grandes beneficiados. A España no llegó ni un centavo. Este plan ayudó a reconstruir Francia, el Benelux e Inglaterra convirtiéndose en un instrumento de control de los países occidentales por parte de EEUU y que en la actualidad, como muy bien ha explicado Alquézar, Donald Trump lo ha convertido en un elemento de discordia.
Pero no todos los países quisieron entrar en este circuito. Francia buscó otros caminos junto con Alemania para posicionarse como líderes de la nueva Europa.
La reconstrucción fue rápida y pronto se vieron sus frutos. En 1951 se firma el Tratado de Roma por el que se crea la CEE (Comunidad Económica Europea) antecedente del Mercado Común Europeo y el EURATOM (Comunidad Europea de Energía Atómica) un poco más tarde dando un nueva identidad al territorio.
El otro bloque se articuló alrededor de la URSS. Se hablaba de democracias populares. Pero no todos los países fueron fieles al gigante soviético. Albania, por ejemplo, prefirió mirar hacia China y Yugoslavia se desligó de las directrices de la URSS. La subida de Nikita Jrushchov al poder supuso una política de desestalinización. Aparentemente daba alas a los países para que buscaran sus propias fórmulas políticas. Hungría así lo entendió y se rebeló provocando un giro hacia el revisionismo en todo el territorio de la URSS. De hecho en los años 60 se construyó el muro de Berlín ante la huída generalizada de la gente de la zona soviética hacia la zona capitalista. El bloque comunista también creó sus organismos de unión y defensa. Uno de ellos fue el COMECON (Consejo de Ayuda Mutua Económica, 1959) y el Pacto de Varsovia que era un acuerdo de amistad, colaboración y asistencia mutua.
Javier Alquézar proyectó un mapa de la descolonización para nombrar rápidamente uno de los conflictos en los que se enzarzaron las grandes potencias: la invasión de Corea del Sur por parte de Corea del Norte. La primera apoyada por EEUU y la segunda por la URSS. Acabó interviniendo la ONU dejándolo como estaba antes de la invasión. La Guerra Fría planteaba puntos vitales que no se debían traspasar.

La película sueca “Hammarskjöd. Lucha por la paz” narra el episodio en el que el secretario general de la ONU, Dag Hmmarskjöld interviene personalmente en el conflicto del Congo en pleno proceso de descolonización y que le costó la vida.
Día 17

Se inauguró la exposición de la V edición del concurso de dibujo “Sueña en Gigante”, organizado por la Asociación Cultural Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Andorra, con 190 dibujos de los distintos centros educativos de la localidad (Gloria Fuertes, Manuel Franco, Juan Ramón Alegre e IES Pablo Serrano), así como algunos de la escuela de Estercuel.
La comparsa cuenta en la actualidad con 10 gigantes (el Rey y la Reina, Macario y Bárbara, Iranzo y Pascuala, el Romano y la Ibera y Macario y Nati), 11 cabezudos (la Bruja, el Demonio, el Payaso, el Policía, el Tuerto, el Morico, el Enano, el Demonio, el Berrugón, la Labradora y el Minero) y cuatro minicabezudos. Algunos de ellos quedan reflejados en los dibujos.
César Altolaguirre Vázquez presentó su último libro, Roto el mañana, en la biblioteca de Alloza. Altolaguirre (Zaragoza, 1977) es un apasionado de la escritura. Empezó con relatos cortos y poemas y, poco a poco, se adentró en el mundo de la novela. Cuenta ya con cuatro publicadas: Corona de flores, Las páginas del fin del mundo, Hágase mi voluntad, y por último, Roto el mañana. El encuentro fue interesante y distendido; no quiso desvelar mucho de su obra, que transcurre entre la ficción y la autobiografía, pero supo sembrar el gusanillo ese de la curiosidad que te obliga a leerlo. Los asistentes se involucraron mucho y se creó un ambiente de cercanía y complicidad con él que dio mucho juego.
La novela ha sido editada por la editorial Jack Lave.
Día 18
El desorden del siglo XXI fue el título de la tercera charla de las Jornadas El estado del mundo. Geopolítica y relaciones internacionales, impartida por Javier Alquézar Penón. Se analizó el fin del la Unión Soviética y el fiasco del “Fin de la Historia”; el descalabro del sistema multilateral y la rebelión de las potencias regionales; el “choque de civilizaciones” y los repuntes bélicos.
En Europa el muro de Berlín, construido en 1961, dejó la ciudad del oeste como un bastión capitalista dentro del mundo socialista recibiendo una gran ayuda de EEUU. Mientras, en Cuba, un año más tarde, se daba la crisis de los misiles que supuso un retroceso en el proceso de pacificación.
En otra etapa de distensión (1962-1979) la URSS bajo el mandato de Brezhnev y EEUU con Nixon, se empiezan a abrir a otros territorios. China rompe con los soviéticos y los norteamericanos empiezan por pactar con la URSS por un lado y con China por otro. Pero en 1968 el intento de aperturismo de Checoslovaquia con la llamada “Primavera de Praga” acabó con la intervención del Pacto de Varsovia.
La Ostpolitik empujada por Willy Brant, el canciller alemán, supuso un paso hacia la normalización de las relaciones este-oeste de la Alemania dividida.
Pero el periodo de distensión no significó la ausencia de conflictos, en América Latina, África, la guerra de los Seis Días y la del Yom Kipur en el territorio Palestino-Israelí. Este último coincidió con la crisis del petróleo de 1973 que perjudicó al mundo entero pero benefició a una zona como la nuestra, poseedora de carbón, que había sufrido la competencia del líquido mineral y que vio cómo se reactivaba gracias a la re-extracción del oscuro mineral y la construcción de la central térmica en Andorra.
También en el extremo oriente hubo conflictos como el de Vietnam (1955-1975) en el que EEUU trató de evitar la expansión del comunismo. La derrota de este país estaba escrita de antemano pero la convirtieron en una gran guerra. Los ciudadanos estadounidenses la sintieron como ajena a ellos provocando el nacimiento de movimientos pacifistas, antiguerra o contraculturales. El final supuso un mazazo para EEUU donde cundió el desánimo y la idea de que no eran invulnerables.
A partir de 1979 se puede hablar de la II Guerra Fría. La teoría económica del neoliberalismo defendida por la escuela de Chicago que consiste en más privatización de sectores públicos, la búsqueda de mano de obra barata y poco conflictiva y como consecuencia la famosa deslocalización industrial a países en vías de desarrollo, triunfa.
Al abrigo de los desastres ecológicos como en Chernobyl, el del petrolero Exxon Valdez o el de Bhopal crecieron las ONG, los movimientos pacifistas, antinucleares o ecologistas.
El periodo que va de 1985 a 1989 se puede hablar de una nueva fase de distensión a pesar de que había aumentado el club de los países con la bomba atómica. En 1989 cae el muro de Berlín como símbolo del derrumbe de los regímenes comunistas como en Checoslovaquia, Hungría, Bulgaria, la RDA, Polonia, Albania, Yoguslavia (que más tarde sufrirá una sangrienta guerra) o Kosovo. Se reunifica Alemania con grandes problemas para igualar los dos territorios económicamente. Los años 90 supusieron un periodo de optimismo y de esperanza. En la Cumbre de Malta se reúnen Gorbachov y George Bush, se da el Protocolo de Brazaville que supone la retirada de tropas extranjeras de Angola y la independencia de Namibia. Se da el fin del Apartheid de Sudáfrica tras la liberación de la cárcel de Nelson Mandela. Caen las dictaduras de Panamá, Paraguay y Chile. También recordamos todos los oyentes la invasión de Kuwait por parte de Irak que acabó con la operación “Tormenta del desierto” capitaneada por la ONU. Por otro lado el gigante de la URSS se disuelve ante la incapacidad de seguir aglutinando territorios bajo la bandera comunista.
Se acaba la Guerra Fría y empieza la Postguerra Fría en el que nos encontramos en una etapa llena de incertidumbres. El occidente hegemónico va dando paso a un oriente dominante, el sorpasso del Pacífico al Altántico. El mundo globalizado ha derivado en una descentralización de economías, la ONU afloja, los BRICS están deseosos de afianzarse entre los poderosos y la sociedad bascula hacia la ultraderecha. Las clases medias se sienten desprotegidas, tienen miedo a perder su empleo por situaciones que ven como amenazas (desindustrialización, llegada de emigrantes, debilidad de las democracias…)
Como dice Antonio Gramsci en una cita leída por Javier Alquézar “lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer”.

La película relacionada con la ponencia fue “Punto límite” de Sidney Lumet ilustrando la angustia y la claustrofobia de un mundo amenazado por la escalada nuclear en el que cualquier fallo o malentendido puede convertirlo en una terrible pesadilla.
Día 23
La Peña Cachirulo José Iranzo, de Andorra, celebró su 55 Aniversario. Lo hizo con una ronda, misa en la capilla de la Milagrosa, comida en la Peña y festival jotero. Para la celebración, les acompañaron Cachirulos de diferentes puntos tanto de Aragón como de otras comunidades.
Día 24
Diario de Teruel realizó un amplio reportaje al cumplirse 15 años del descubrimiento paleontológico de la Mina Santa María de Ariño. Los paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis Eduardo Espílez y Luis Mampel entraron en la Mina propiedad de Samca dedicada a la extracción de lignitos, y en medio de la explotación a cielo abierto en activo fueron hallando sucesivas concentraciones de fósiles en la última capa de carbón, hasta la que llegaban las máquinas para la explotación del mineral, algo que acabó abriéndoles una ventana a un periodo geológico poco conocido, el Albiense, entre hace 113 y 100 millones de años. Siguen descubriéndose nuevos fósiles y continúa el estudio. Ahora, una exposición itinerante Dinosaurios del carbón, a través de trece paneles informativos con fotografías y reconstrucciones de los animales y plantas que allí se han encontrado, arranca en Ariño y continuará por otros puntos de la geografía turolense.
Día 25
Con la charla El mundo con Trump y la película de Roger Spottiswoode Bajo el Fuego, terminaron las jornadas del CELAN: "El estado del mundo. Geopolítica y relaciones internacionales”.
Con la “Pax Americana” y la ilusión de un nuevo orden mundial liderado por EEUU, el historiador explicó los modelos de actuación, de George Bush (1988-1991), Clinton (1992-2000) y George Bush hijo (2001-2009). Recordó la coalición, sin apoyo de la ONU, de Tony Blair, Bush y José María Aznar; las manifestaciones contra la guerra y nos acordamos de la masiva concentración en Andorra.
Analizó el devenir de Europa, la ampliación, el tratado de Maastricht (1992) que supuso un paso hacia la unión ampliándola a la justicia, transporte, cultura, un legislativo con más poder, una política exterior y de seguridad común y una moneda, el euro. Pero la UE tenía sus puntos débiles, era un gigante económico, un enano político y un gusano militar. Fracasó en la guerra de Irak y en la de Yugoslavia.
Siguiendo la senda de las jornadas, Alquézar analizó otros territorios como China, el mundo árabe o América Latina. China, bajo el mandato de Deng Xiaoping entra en el club de los grandes productores mundiales. En los países árabes se fomentó la identidad islámica a partir de la religión y su “guerra santa” contra el enemigo infiel pero no se olvidaron de los aspectos económicos subiendo el precio del petróleo que supuso un choque para el presupuesto estadounidense. En América Latina hubo un rechazo bastante general al neoliberalismo (Venezuela, Bolivia y Ecuador) y a la par una serie de proyectos de integración. Brasil emerge formando parte de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) exigiendo más protagonismo a nivel mundial.
Analizó los éxitos y fracasos de la ONU y aunque actualmente la autoridad de la ONU no está clara, sigue siendo la gran defensora de los derechos humanos, del medio-ambiente, del fin de las minas antipersona, aunque, tristemente, no puede mantener la esencia de la paz.
Y llegamos a otro de los periodos convulsos de la historia reciente: la crisis de 2008, las recetas de austeridad, los rescates de las entidades financieras… Simultáneamente explotó la “Primavera árabe” (2010-2012) en el que se juntaron la oposición a gobiernos autoritarios y corruptos y un periodo de crisis alimenticias desembocando en rebeliones y levantamientos en países como Marruecos, Argelia, Túnez, Libia o Egipto.
La población estadounidense ha apoyado en las urnas precisamente una vía ultranacionalista defendida por Donald Trump, en un país que apenas tiene historia, ni raíces, ni lengua propia. Un país formado básicamente por emigrantes pero con un exacerbado sentimiento patriótico. Esta línea nacionalista ya estaba en el pasado pero ahora el “América primero” se ha impuesto en un contexto de recesión económica que dura ya más de 15 años. Desde 2008 la inseguridad y la disconformidad con lo establecido ha provocado que las clases medias busquen enemigos a los que culpar y recetas rápidas que acaben con sus problemas. Los emigrantes se convierten en enemigos y los populismos políticos y proteccionistas en las soluciones. Sus referentes acaban siendo países autoritarios con economía capitalista (China, India, Argentina)
A las masas estadounidenses del cinturón industrial del NE, Michigan, Wisconsin, Iowa, Indiana y Ohio, gente blanca, sin estudios, de los suburbios metropolitanos y agricultores del medio oeste, se han unido en 2025 los jóvenes latinos, negros y habitantes del centro de las ciudades, población que ha sentido que su economía no iba bien a pesar de que la del país prosperaba. Trump durante su primera legislatura ya trató de contener la llegada de emigrantes construyendo una gran parte del muro frente a México. Ahora ha enviado un ejército de 100000 soldados a la frontera. Además ha firmado un acuerdo de cooperación de asilo de emigrantes con el triángulo centroamericano (Honduras, El Salvador y Guatemala) bajo amenazas de imponer más aranceles y retirar las ayudas. Ha revisado los tratados con México y Canadá para mejorar su balance comercial. Con respecto a sus vecinos ha vuelto del revés la política de Obama: o están con él o contra él.
Con respecto a Oriente Medio quiere acercar posiciones y de hecho Arabia Saudí se ha convertido en su aliada. Y esto fue uno de los motivos por los que estalló la guerra de Gaza. Arabia estaba a punto de reconocer a Israel, protegido de EEUU, como país dejando atrás a los palestinos.
Con respecto a Rusia también pretende tenerla de su lado apoyando a Putin en su toma del 20% del territorio ucraniano.
China está pasando por un momento de máximo apogeo económico. Ya no quiere ser la potencia silenciosa del pasado. Ahora exige un reconocimiento y una posición privilegiada a nivel mundial. Se enfrenta a EEUU tecnológica, militar y económicamente. El contencioso territorial está concentrado en Taiwán que es un pivote asiático que trata de contener al gigante chino y de crear una arquitectura de seguridad favorable a EEUU. La guerra comercial, tecnológica y estratégica está servida.
Para acabar, Alquézar, presentó una imagen-resumen de todo lo expuesto concluyendo que no nos esperan tiempos mejores.

La película Bajo el fuego (Roger Spottiswoode, 1983) completó el ciclo.
Día 27
El vicepresidente del Grupo SAMCA, Guillermo Luengo y el alcalde de Ariño, Carlos Ros, firmaron las escrituras públicas por las que se formalizó la cesión por la compañía al Ayuntamiento gratuitamente y sin contraprestación alguna de una serie de edificios, terrenos restaurados e instalaciones para que puedan acoger en adelante actividades alternativas a la minería. Entre los inmuebles cedidos se encuentran las antiguas oficinas de SAMCA, matriz del Grupo; así como el que acoge el Museo Minero Corral Negro y otros colindantes. Es este el espacio donde el ayuntamiento baraja llevar a cabo diversas propuestas de índole cultural.
SAMCA cede también la parcela de su titularidad en la que el Ayuntamiento urbanizó tiempo atrás la plaza de la Minería, así como la Residencia que antaño utilizaban sus trabajadores o los terrenos colindantes a las antiguas escuelas en su día cedidas por SAMCA, donde se localizan el Centro de Interpretación del Arte Rupestre y Valcaria, la sede satélite de Territorio Dinópolis en Ariño, a fin de que puedan servir para su futura ampliación.
Día 28
En la 27ª edición del ciclo de teatro familiar, la compañía: Mar Mar Teatro, puso en escena Un pez en el corazón. Un viaje profundo a lo largo del fondo marino, teniendo que aprender el idioma de los peces y de los miedos. La obra fue finalista en los Premios MAX 2024 a Mejor Espectáculo para Público Familiar.
El carnaval andorrano llevó adelante una nueva iniciativa inclusiva y colaborativa. Los centros educativos Juan Ramón Alegre, Manuel Franco y Gloria Fuertes celebraron juntos, por primera vez, el carnaval bajo el lema “Escuelas que comparten, escuelas que disfrutan”. El alumnado se disfrazó de profesiones, festividades y rasgos culturales de la localidad. Los disfraces iban por cursos y se pudo ver el Monopoly de la localidad –las cartas con las calles reflejadas en carteles-, labradores, mineros, joteros, pastores, trajes de semana santa, cabezudos y gigantes, íberos y peñistas.
La fiesta arrancó en la rotonda del parque de la Solidaridad, realizando un pasacalles hasta el polideportivo, lleno de familiares y curiosos, donde se hizo el desfile, la fiesta y el baile final.

En Andorra, un taller de Carnaval permitió elaborar antifaces y realizar un concurso.
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