Centro de Estudios Locales de Andorra

EncicloCELAN

Los Baños de Ariño

Los manantiales de Los Baños de Ariño nacen 2 km aguas abajo de Ariño, en un estrechamiento que se produce en el valle del río Martín cuando este atraviesa la sierra de Arcos, última de las estribaciones de la rama aragonesa de la cordillera ibérica.

Las aguas brotan a 22-24 oC durante todo el año, de forma abundante (entre 600 y 700 l/s) y natural en las dos márgenes del río Martín e, incluso en el cauce, a lo largo de varios centenares de metros. Al aflorar las aguas en ambas márgenes del río, se ha hablado siempre de dos manantiales. El denominado manantial de en medio está situado en la margen derecha del río y son las aguas que afloran en este lado del río las que están declaradas minero-medicinales. El manantial del “baño” está situado en la margen izquierda. Toda la zona se conoce popularmente como Los Baños. La calificación como minero-medicinal se solicitó exclusivamente para el manantial del "Medio”, situado en la orilla derecha, cuyas aguas se han considerado tradicional y popularmente como las mejores; pero, dado que se trata de la misma descarga subterránea, esta distinción no tiene ninguna base científica y se puede generalizar la declaración como minero-medicinales a las aguas que manan en la orilla izquierda e, incluso, a toda el agua emergente.

Son aguas de mineralización fuerte, clasificadas como sulfatadas, bicarbonatadas, cálcicomagnésicas. Tradicionalmente indicadas para solucionar problemas dermatológicos (alergias, eczemas, acné, psoriasis, dermatitis atópica, etc.), también son adecuadas para aliviar trastornos intestinales e infecciones, hepatitis, hiperuricemias, obesidad e hipercolesterinemia, alteraciones reumáticas, metritis y salpingitis.

HISTORIA

Aunque las primeras referencias escritas sobre la utilización de estos manantiales son del siglo XVIII, estas fuentes de aguas templadas no pasaron desapercibidas para los hombres que habitaron este valle en la Prehistoria, como lo prueba el yacimiento prehistórico de Los Baños junto a los manantiales. Muchos de los abrigos con pinturas rupestres que existen a lo largo del río Martín están muy próximos a fuentes y manantiales.

Siglos más tarde, con la cristianización, las virtudes curativas de muchas fuentes pasarían a relacionarse con las advocaciones marianas. Así, los manantiales de Los Baños, en algunos momentos llamados de Arcos, siempre han estado muy relacionados con el santuario de la Virgen de Arcos, que ha sido también lugar de hospedaje de bañistas, y a cuyos milagros se atribuían las propiedades curativas de esta agua:

“…Es este santuario [el de la Virgen de Arcos] oficina de milagros: son muchos de éstos notorios en todo el Reino porque estando aquí cerca los baños de Ariño, son casi innumerables los prodigios que obra Nuestra Señora en los enfermos que los frecuentan, como lo publican muchos agradecidos…”
(P. Faci, s. XVIII, citado por Vicente Bardavíu en su obra Historia de la antiquísima villa de Albalate del Arzobispo, 1914).
La primera referencia escrita sobre los Baños que se conserva aparece en La Historia Universal de las Fuentes Minerales de España, de Pedro Gómez de Bedoya (1764):
“…En el uno nace como hirviendo entre las arenas, y en el otro cae despeñada el agua de una altura; pero en ambas caliente…, sus principios son moderado Azufre, algo más de Alumbre, y Nitro fixo…”.

Además de describir las principales características de estos baños da cuenta de una publicación del año 1742 titulada Descripción physica de los Baños de Nuestra Señora de Arcos, de Antonio Campillo, que ha desaparecido. También Madoz (1845-1850) en su diccionario menciona la existencia de aguas minerales con baños, así como el Dr. Anastasio García López (1889) en su obra Hidrología médica.

Según se desprende de las citas que sobre los Baños aparecen en las distintas publicaciones anteriormente mencionadas, durante los siglos XVIII y XIX estos manantiales, frecuentados principalmente por gentes de la comarca, eran bastante conocidos y fueron ganando en prestigio con el paso de los años. No había ningún tipo de instalación balnearia propiamente dicha, no se disponía de reconocimiento oficial y la hospedería del santuario servía de residencia a los enfermos que acudían a tomar las aguas.

 

Fue a finales del s. XIX y principios del s. XX cuando unas familias de Ariño construyeron unos edificios próximos a los manantiales (Fonda el Molino y Fonda los Garranchas), los cuales en aquellos tiempos sólo se utilizaban como fonda. En el mismo manantial, en la margen derecha, se construyó un pequeño edificio en el que se instalaron cuatro bañeras independientes; en otro departamento adjunto había un gran fuego, que se alimentaba con leña, para calentar el agua necesaria para bañarse. Así funcionaron estos baños, de forma rudimentaria y sin control médico, hasta mediados de los años cuarenta, fecha en la que el Ayuntamiento de Ariño recibió de la Inspección Provincial de Sanidad de Teruel una comunicación que prohibía su funcionamiento por no haber sido declarados de utilidad pública.

En los años 1946-47 hubo un primer intento de aprovechamiento promovido por D. José Sancho Juste que no llegó a hacerse efectivo por la oposición de la Corporación Municipal de Ariño y del Sindicato de Riegos de Albalate del Arzobispo, a pesar del dictamen favorable a la explotación, emitido por el Consejo de la Minería de la Dirección General de Minas y Combustibles el 17-3-48.

Así pues, el final de los años 40 significa el inicio del declive de estos baños junto con el de los hoteles.

 

A principios de los 70, una familia descendiente de Ariño compró parte de estos edificios y realizó un gran esfuerzo para acondicionar las antiguas instalaciones. Incluso se bajó el agua desde el manantial hasta las bañeras instaladas en algunas habitaciones. Así mismo promovieron el expediente para la solicitud de la calificación de las aguas como minero-medicinales, declaración que se consiguió en abril de 1976. No obstante, la carencia total de instalaciones deportivas y de recreo, así como la falta de comodidad de las habitaciones y la falta de servicios imprescindibles en una empresa de este tipo, junto con la situación de crisis que en toda España estaba viviendo el sector de los balnearios, favoreció el fracaso de este negocio.

En 1991 las instalaciones fueron vendidas a la organización REMAR, que las dedicó a la atención de enfermos terminales de sida. Esta actividad sólo duró 6 meses, ya que la Corporación Municipal de Ariño, ante las quejas vecinales y la falta de condiciones adecuadas para este tipo de actividad, así como de la correspondiente autorización sanitaria, ordenó el cese de las actividades y adquirió los edificios y terrenos adyacentes, que en la actualidad siguen siendo propiedad del ayuntamiento.

Desde mediados de los ochenta tanto los edificios como la zona donde brotan las aguas sufrieron un abandono total. No obstante, con la entrada en el nuevo milenio, el ayuntamiento se propuso adecentar la zona poco a poco y poner en valor este recurso.

Banos Arino

Por fin, durante el verano de 2019 el área del manantial de Los Baños ha sido completamente remodelada para ampliar la zona de baño y facilitar su uso. Además de limpiar y desbrozar la zona, se ha amueblado con varias mesas y bancos de madera, se han sustituido las antiguas balsas de madera, muy dañadas por la última riada, por dos pozas de piedra y hormigón, divididas por un coqueto puente, más amplias, en las que el agua llega hasta la rodilla y en las que se puede uno tumbar cómodamente.

Bibliografía

  • Tomás Obón, M.ª Ángeles, "Ariño promociona sus aguas minero-medicinales con unas jornadas", en BCI, Andorra, CELAN, n.º4, 2002, pp. 6-7.
  • Tomás Obón, M.ª Ángeles, "Los Baños de Ariño. Un paseo por la historia", en BCI, Andorra, CELAN, n.º4, 2002, pp. 8-9.
  • Tomás Obón, M.ª Ángeles, "¿Dónde refrescarse en Andorra-Sierra de Arcos? Zonas de baño muy terapéuticas", A tiro de piedra, n.º 6, Andorra, CELAN, 2019, pp. 63-65.
  • Sábado, 16 Noviembre 2019

Qué es el CELAN

EL CELAN (Centro de Estudios Locales de Andorra) tiene como objetivo la investigación y estudio de los diferentes aspectos de la realidad cultural de Andorra y su ámbito comarcal, así como la defensa del Patrimonio Artístico e Histórico.

Historia del CELAN

El Centro de Estudios Locales de Andorra (CELAN) comenzó su andadura en la primavera de 1999. Sus miembros fundadores proceden básicamente del Departamento de Geografía, Historia y Ciencias Sociales del I.E.S “Pablo Serrano” de Andorra y de la Universidad Popular de Andorra.

CONTACTO

C/ Escuelas, nº 12
(Edificio Abellán)
44500 ANDORRA (TERUEL)

ESTATUTOS

Consulta los estatutos de nuestro Centro de Estudios.

Junta directiva

La actual organización del CELAN fue aprobada en la Asamblea General de Socios de febrero de 2001. Los órganos directivos -como las de cualquier organización- son la Asamblea General de Socios y la Junta Directiva.

NUESTROS COLABORADORES Y AMIGOS

© Centro de Estudios Locales de Andorra - Diseño y desarrollo Siba Informática SL