Centro de Estudios Locales de Andorra

ACTUALIDAD

  • Inicio
  • Actualidad
  • Juan Manuel Calvo Gascón presentó su libro: "Dentro de poco os podré abrazar. Supervivientes aragoneses de los campos nazis”.

Juan Manuel Calvo Gascón presentó su libro: "Dentro de poco os podré abrazar. Supervivientes aragoneses de los campos nazis”.

El jueves 27 de junio de 2019, en la Casa de Cultura de Andorra, se presentó el libro, editado por el CELAN con una ayuda del gobierno de Aragón. Es una recopilación de 11 biografías correspondientes a personas procedentes de diferentes comarcas aragonesas, con itinerarios diferentes, pero con una historia común: hombres y mujeres que fueron deportados a los campos nazis por su condición de luchadores antifascistas.
 
El título del libro está tomado de la carta que escribió Dámaso Ibarz a su familia fragatina desde el mismo campo de Mauthausen, unos días posteriores a su liberación, cuando ya podía expresarse libremente sobre el calvario en el que había vivido los últimos años. En aquellas palabras, “Dentro de muy poco os podré abrazar”, se resume la situación contradictoria de los supervivientes republicanos que, una vez liberados, quedaron sin saber dónde ir, tomando auténtico significado su condición de “apátridas”, con la que habían sido deportados a Mauthausen. Aquel encuentro familiar, que se vislumbraba muy próximo y que era tan esperado desde la última despedida tras largas temporadas de silencios e incertezas, tuvo que postergarse. El regreso a España, en numerosas ocasiones, fue imposible y los afectos familiares tardaron años e incluso décadas en recuperarse, o ya no pudo ser.
 
Javier Alquézar presentó a Juan Manuel: Nacido en Ejulve se fue a Cataluña en los años 70, maestro, licenciado en historia y de oficio historiador; investigó sobre el tema del libro y también es investigador local. Ha publicado en la Revista de Andorra, de la que forma parte del Consejo de Redacción y mantiene un blog sobre las gentes y la historia de Ejulve. Compagina esta faceta de investigador con la labor que desarrolla en la Amical de Mauthausen. La asociación radicada en Barcelona tiene 800 socios y tiene una labor de difusión para perseverar en la memoria de estos hechos. El año pasado se presentó en Ejulve la página web y en estos momentos se está haciendo un documental.
 
Eloy Fernández Clemente, prologa la obra y Javier disculpó a Eloy por no poder venir a la presentación leyendo fragmentos del prólogo:  “El 24 de enero de 2019 Rolde de Estudios Aragoneses y Amical de Mauthausen organizaron en la Aljafería zaragozana, sede de las Cortes de Aragón, el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto y Prevención de los Crímenes contra la Humanidad. Se cumpliría, poco después, el 80 aniversario del fin de la guerra civil y comienzo del exilio republicano, pero también, algo después, el de esa historia terrible y hasta hace poco tan mal conocida de las deportaciones a campos nazis. Solo en los últimos lustros ha sido atendido el tema, revivido aquel olvido. Ya casi todos han muerto, apenas queda su recuerdo, la dignidad que les fue robada, la necesidad que los nietos tienen de hacer justicia”. 
 
Juan Manuel Calvo representa hoy la voz más cualificada en Aragón sobre el tema, ya que desde hace quince años ha mantenido el recuerdo y la dignidad de las víctimas de la deportación y participado en la difusión de los valores republicanos; como miembro activo de la Amical de Mauthausen ha estado en varias ocasiones en Mauthausen con alumnos de distintos institutos de Aragón, presentando y explicando aquel horror a nuestros jóvenes. 
 
Javier explicó que el enfoque del libro es realizar estudios de casos, que sirven de reflexión y lee un fragmento del propio autor en la obra: “Los nazis no pudieron acabar con la disidencia a pesar de tenerlo todo, aparentemente, a favor suyo. Hubo hombres y mujeres que les plantaron cara en todos los rincones de Europa; también en los campos de concentración y de exterminio en los que cualquier acto de rebeldía, de solidaridad o de sabotaje, por mínimo que fuese, eran la evidencia de su fe en el futuro de la Humanidad. Por nuestra dignidad, a ellos no les podemos fallar”.
 
Y termina con un fragmento de la entrevista que Antón Castro le hizo a Juan Manuel el martes pasado, día 25 de junio de 2019: 
Es un tópico, pero yo creo que refleja a la perfección el drama de los supervivientes: nunca abandonaron el campo. ¿Cómo superar el horror cotidiano con el que convivieron? ¿Cómo recuperar una vida normal después? Y una eterna pregunta en el aire, cuando la muerte cotidiana podía llegar en cualquier momento ¿por qué yo me salvé y mis compañeros sucumbieron? ¿Quién les iba a creer? Muchos no hablaron del tema nunca más, sólo con algunos compañeros de supervivencia volvían a revivir sus recuerdos. Y eso fue todavía más duro para los pocos que regresaron del exilio en los años 50 del pasado siglo quienes, a veces, tenían que sufrir la humillación de su experiencia, en un entorno represivo como era el de que se respiraba en aquellos años de la dictadura franquista.
 
Juan Manuel tomó la palabra para agradecer en primer lugar al Gobierno de Aragón la financiación, dentro de las ayudas del año 2018 convocadas para proyectos de Memoria Histórica y al CELAN la edición y en segundo lugar a los miembros de la Junta de la Amical de Mauthausen que acogieron la idea del libro con ilusión. 
Recordó que la Amical recoge también a las víctimas del nazismo en España, incluyendo a los trabajadores forzados y a los que tuvieron que trabajar como esclavos en fábricas de armas de los nazis, que también murieron y no constan como deportados, calculando que son de 40 a 50.000 personas. Se calcula que la deportación es el 15 ó 20% del total de víctimas del nazismo. 
 
Y pasó a comentar cómo había elegido las once biografías que recoge el libro, siguiendo la propuesta de David Gascón: “Insistir más en la trayectoria vital de los supervivientes [permite] transmitir una esperanzadora visión de aquel sufrimiento individual y colectivo”. Los criterios fueron: que se tratara de personas anónimas cuya trayectoria vital no fuera muy conocida, recuperando identidades perdidas y olvidadas; diversificar su procedencia territorial, ya fuese por su lugar de nacimiento o de residencia en el momento del inicio de la guerra de España -acontecimiento que está en el origen de la deportación de este colectivo de republicanos españoles -;  de diversas ideologías y profesiones; dejar constancia de la presencia de aragoneses en los diferentes campos alemanes y poner en evidencia cómo la condición de género tuvo unas especificidades propias en el fenómeno global de la deportación.
 
La descripción de Mauthausen, el principal, y otros campos (Dachau, Buchenwald, Ravensbrück, Norderney), a los que fueron deportados estas personas, precede a sus vidas contadas, en muchos casos hasta ahora apenas conocidas por un puñado de familiares y amigos. El relato se entrecorta y parece seguir las emociones y rabias. En muchos casos se trata de quienes lucharon en el frente republicano, huyeron luego por Cataluña a Francia, a veces ya residían en el entorno de Barcelona, sufrieron en todo caso de las consecuencias de la guerra civil, para encontrar el asilo francés en inhóspitos campos de refugiados y a continuación de la invasión de Francia por los nazis, su deportación, como señala el autor, por haber sido considerados “enemigos políticos”.
La vida cotidiana era ver morir a cientos, dar y recibir solidaridad entre presos, miedo y trucos para eludir a los guardianes, juegos y conversaciones para escapar a la realidad carcelaria. Hay varios futbolistas, o muy aficionados, que centran en ello su capacidad de evasión. Su “sufrimiento moral” estará siempre basado en la falta de noticias sobre la mujer, hijos, padres y hermanos, la imposibilidad de comunicarse: “Lo triste es que no sé nada de nadie”. Cuántas cartas perdidas, cuántos afectos mezclados de lágrimas. Y cuando llegan, ahí está el mejor testimonio, misivas que ayudan a recorrer itinerarios.
 
Juan Manuel hizo referencia a que ha encontrado políticos sensibles al tema en todas las ideologías y que hay una responsabilidad social de mantener la memoria ya que se tiene el derecho y el deber de conservar la de la propia familia, sea cual sea el lugar y las circunstancias, teniendo en cuenta que determinada memoria ha sido silenciada y vivida en silencio. La memoria, para el autor, es íntima, familiar, pero también social con un fin preventivo y recuerda que en 2018 los supervivientes de campos nazis escribieron cartas a distintas organizaciones como la suya para que se pusieran en contacto con Gobiernos de todos los países europeos y la propia Comisión, alertando de que los discursos recordaban a los de los años 30 que llevaron a Europa al desastre.
Comenta algunos de estos datos: El gobierno austriaco de extrema derecha, aduciendo normas arquitectónicas ha construido un ascensor al lado de la escalera de Mauthausen, emblemática del campo y que es la simbolizada en la portada del libro, y la tapiaron con vallas. Este año, 700 personas acudieron al campo y las quitaron, subiendo en silencio las escaleras. 
Hizo referencia a la buena respuesta de las Cortes de Aragón, con presencia política de todos los grupos y especialmente este año en que en el acto que recuerda al Holocausto, se proyectaron los nombres de todos los deportados aragoneses. 
Y a la par dio datos como que el ayuntamiento de Zaragoza ha cerrado la oficina que acogía lo relacionado con derechos humanos o que en Andalucía se ha cerrado una web para recuperar las identidades de las víctimas, siendo el consejero de VOX el encargado de la Memoria Histórica. 
 
En respuesta a las preguntas de los asistentes, comentó cómo se constituyó la Amical en España y qué funciones y actividades desarrolla. Respondió a las preguntas del público y nos dejó con las ganas de leer el libro, que se facilitará a los socios del CELAN y se pudo comprar a la salida. 
Si alguien está interesado en adquirirlo, puede dirigirse al CELAN.
 
 
Texto: Pilar Sarto Fraj. Fotos Rosa Pérez Romero.
 
 
 

Qué es el CELAN

EL CELAN (Centro de Estudios Locales de Andorra) tiene como objetivo la investigación y estudio de los diferentes aspectos de la realidad cultural de Andorra y su ámbito comarcal, así como la defensa del Patrimonio Artístico e Histórico.

Historia del CELAN

El Centro de Estudios Locales de Andorra (CELAN) comenzó su andadura en la primavera de 1999. Sus miembros fundadores proceden básicamente del Departamento de Geografía, Historia y Ciencias Sociales del I.E.S “Pablo Serrano” de Andorra y de la Universidad Popular de Andorra.

CONTACTO

C/ Escuelas, nº 12
(Edificio Abellán)
44500 ANDORRA (TERUEL)

ESTATUTOS

Consulta los estatutos de nuestro Centro de Estudios.




Junta directiva

La actual organización del CELAN fue aprobada en la Asamblea General de Socios de febrero de 2001. Los órganos directivos -como las de cualquier organización- son la Asamblea General de Socios y la Junta Directiva.

NUESTROS COLABORADORES Y AMIGOS

© Centro de Estudios Locales de Andorra - Diseño y desarrollo Siba Informática SL